
Ingredientes:
- 150 gr Cobertura de chocolate 90%
- 150 Aceite de Oliva Extra Virgen VERDE CALAS
- 3 Huevos
- 80 gr Azúcar glacé
- Sal tipo Maldon ahumada
- 12 Rodajas de pan tostado con aceite extra virgen de oliva
- ½ piña fresca en láminas finísimas
Elaboración
- Fundir el chocolate al baño maría, retirar del fuego y separar claras de las yemas. Después poner las claras en un recipiente profundo y reservarlas en la nevera. Una vez hecho esto, añadir las yemas al chocolate fundido junto con 100 gr del aceite y mezclar con batidor manual o espátula.
- Montar las claras a punto de nieve firme junto con una pizca de sal, añadirle el azúcar poco a poco. Mezclar con el chocolate con movimientos delicados y envolventes, añadiendo ¼ de claras cada vez, dejar reposar en la nevera 2h.
- Preparar el carpaccio de piña fresca, colocarlo sobre los platos de presentación.
- Antes de servir, poner sobre cada tostada una “quenelle” de chocolate hecha con dos cucharas soperas. Y finalmente añadir unas gotas de nuestro AOVE VERDE CALAS sobre cada quenelle y espolvorear con cuidado con las escamas de sal.
- Y a disfrutar!!!!
Esta mousse de chocolate al aceite de oliva virgen extra es una receta sorprendente, ligera y sin lácteos. Además, la combinamos con un carpaccio de piña que aporta frescor y un toque exótico. Por eso, esta mousse de chocolate es perfecta para sorprender en cualquier postre.
Trucos para preparar una mousse de chocolate al AOVE perfecta
En primer lugar, escoge un chocolate negro de buena calidad, idealmente al 70%. Además, utiliza un aceite de oliva virgen extra suave y aromático, como nuestra Reserva Familiar Verde Calas. Por eso, los matices del AOVE potenciarán el sabor del cacao sin enmascararlo. Asimismo, monta las claras a punto de nieve con paciencia. Por último, deja reposar la mousse de chocolate en frío al menos cuatro horas para conseguir una textura ligera y aireada.
Maridaje y presentación
Por otra parte, el carpaccio de piña aporta acidez y refrescor a este postre. De hecho, su contraste con la cremosidad del chocolate funciona de maravilla. Por lo tanto, este postre es una opción elegante y muy ligera para cerrar una comida. Sobre todo, demuestra cómo el AOVE puede convertirse en un ingrediente sorprendente para repostería.

